Este mes os traemos una receta dulce…un agradable pastel de fresas con nata. Ahora que nuestros mercados se están llenando de fresas, es el momento adecuado. Además a los niños les va a divertir usar la nata o manipular las fresas.

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Ingredientes:

Para el bizcocho:

  • 6 huevos
  • 125 g azúcar
  • 125 g harina
  • 1 cucharadita de levadura
  • Piel de un limón

 

Para el almíbar:

  • 100 g de agua
  • 100 g de azúcar
  • Unas gotas de limón
  • Un chorrito de licor

Para el relleno:

  • Mermelada de fresa/naranja/melocotón

Para la cobertura:

  • 250 g de nata para montar (35% de grasa mínimo)
  • 3 cucharadas de azúcar lustre
  • 10-15 fresas
  • 1 sobre de gelatina neutra o de manzana(*)

 

Encender el horno a 180º y preparar el molde con mantequilla y harina para su horneado.

Mezclar la harina con la piel de limón y la cucharadita de levadura.

Batir los huevos con el azúcar durante como mínimo 15 min. La masa se duplicará y se blanqueará bastante. Añadirle la harina sin el batidor, incorporándola con la espátula en movimientos envolventes, no bruscos para no bajar la masa.

Introducir en el molde y meter en el horno, por espacio más o menos de 30 min. Comprobar y pinchar antes de sacarlo.

Mientras el pastel está en el horno preparar el almíbar. La gelatina la podemos prepara mientras se enfría el pastel, pues no queremos que se nos solidifique antes de hora.

Para el almíbar poner en el fuego el azúcar con el agua y las gotas de limón. Dejar hervir unos minutos y al apagar el fuego añadirle un chorrito de ron o cualquier licor que tengáis por casa (yo puse Grand Marnier).

Dejar en el horno con la puerta abierta durante unos minutos antes de sacarlo para no provocar un cambio brusco de temperatura que nos pueda bajar la masa.  Dejar el bizcocho en un plato con el molde boca abajo hasta que enfríe. Retirar el molde cuando enfríe.

Partir por la mitad el bizcocho. Pintar abundamente con el almíbar y dejar caer un poquito, cuanto más jugoso quede el pastel más agradable será. Poner la mermelada de fresa o cualquier otra mermelada que os parezca. Al gusto. Tapar con la la otra parte del pastel.

Poner almíbar en la superficie superior. Cortar las fresas e ir colocándolas en forma circular y colocar una fresita bonita en el centro. Preparar la gelatina o la cobertura como índica en el sobre.  Pintar las fresas con la gelatina.

Montar la nata. Cuando haya subido bastante añadirle el azúcar lustre en tres tiempos (una cucharada cada vez) y el extracto de vainilla. Colocar con la ayuda de una espátula pequeña, una primera capa de nata alrededor del pastel para facilitar que la nata de la manga pastelera se pegue en los laterales y para si nos quedara algún agujerito se nos  vea el bizcocho. Poner el resto de la nata en una manga pastelera y colocarle una boquilla de estrella (yo usé la  Ø7mm). Empezar por arriba, como montando un poco la fresa que está en el borde e ir bajando hasta el borde inferior.

Al acabar volver a pintar las fresas con la gelatina. Poner en la nevera.  Personalmente, cuando pasaba una hora, lo volvía a pintar con la gelatina si no se había solidificado. Así conseguimos un bonito efecto brillante.

Nota: Otra decoración puede ser colocando las fresas de pie, sin quitarles el pedúnculo. También encontré en Lidl (*) unos sobrecitos para hacer mucho más cómodamente la gelatina que se pone encima de las fresas, se llama «cobertura para tartas» de la marca Belbake (en polvo). Extendí la nata con una espátula como si fuera un buttercream.  En el interior Mermelada de naranja.