Hay muchas ocasiones en la vida diaria en las que necesitamos sacar fuerzas para poder afrontar una situación y salir airosos de ella. Y hay gente que es muy capaz de hacerlo de manera espontánea, casi sin darse cuenta.

Marian Sánchez Ramos psicóloga y coach, nos habla de ello.

Y esto… ¿cómo lo hacen? Pues ‘simplemente’ saben conectar con la fortaleza que necesitan en ese momento.

Pero la realidad es que hay mucha otra gente que no sabe hacer esto. Tengo una buena noticia para todas estas personas: ¡se puede aprender a conectar con la fuerza que necesites en cualquier situación!

Sigue estos pasos y lo conseguirás:

  1. Busca un espacio en el que puedas estar tranquilo/a; preferiblemente, a solas.
  2. Piensa en cuál sería la fortaleza que te haría falta, por ejemplo: seguridad, serenidad, valentía, concentración, etc.
  3. Recuerda una situación de tu vida en la que actuaste o sentiste esa fortaleza intensamente. (Seguramente sean situaciones sencillas, no tienen por qué ser grandes ocasiones.)
  4. Recordando esa situación, siente ahora aquella fortaleza: ¿cómo es tu postura al recordarlo? ¿Cómo es tu respiración? ¿Cómo sientes tu cuerpo? ¿Cómo sientes tu ánimo? ¿Qué pensamientos te vienen? ¿Qué te dicen esos pensamientos? ¿Qué imagen ves? (Estas preguntas son para ayudarte, no hay por qué contestarlas todas, elige sólo las que te resulte sencillo responder.)
  5. Asocia este recuerdo a algo que esté a tu alcance siempre: una palabra, una imagen mental, tocar algo (por ejemplo, el dedo gordo de tu mano izquierda), apretar los puños, etc. Cualquier cosa que tú quieras.
  6. Realiza esta asociación varias veces. Hasta que sólo con el recurrir a esa palabra, imagen o lo que hayas elegido, te evoque esa fuerza que necesitas.
  7. ¡¡¡Et voilà!!! ¡¡Ya lo tienes!!

Ahora sólo tienes que usarlo en cualquier situación de tu vida diaria en la que necesites esa fortaleza para afrontar el momento.

Si no te sale a la primera, no pasa nada. Puedes intentarlo de nuevo.

Esto se llama ‘anclaje’ o ‘recurso-ancla’ y sirve para traer al momento presente tu capacidad para enfrentarte a los retos que la vida te va poniendo delante. Ánimo y ¡a por ellos!

Puedes tener tantos ‘recursos-ancla’ como quieras.

Para terminar, te dejo dos ejemplos fantásticos de ‘anclaje’:

  1. El primero se lo debo a un cliente. Él asoció un momento de plenitud de fuerzas a esta escena de Gladiator y, siempre que las necesita, se acuerda de la escena y le sirve para revivirlas.

 

  1. El segundo ejemplo se lo debo a una preciosa película, ‘Tomates verdes fritos’, en la que la protagonista asocia una palabra a un momento de seguridad en sí misma:

¡Que quede claro que no es que os esté animando a destrozar ningún coche 🙂 ¡

Estoy segura de que lo que sí os ha quedado claro es que esa fortaleza que necesitáis está en vuestro interior, ya la tenéis, solamente necesitáis conectar con ella y conseguiréis afrontar con éxito cualquier situación.

¡Os deseo mucho éxito!

Marian Sánchez Ramos

Psicóloga y Coach. Experta en Gestión Emocional.